Sumaya Chahir.

La generosidad, la solidaridad y ayudar a los demás, hacen que la buena gente viva y vive más tiempo.
Las personas solidarias tienen una vida más larga, y es que estos gestos que no todos puedan presumir de ello tienen una recompensa.
Ser solidario y ayudar al que lo necesite, produce unas sensaciones tan agradables que te hace sentir feliz de haber causado y dibujado una sonrisa en el rostro de los demás y convertir aquella cara en una estampa y alma sufridora en una imagen llena de colores. Da igual la ayuda, siempre depende de la necesidad del que lo pida, obviamente ver el cambio que se refleja en su estampa después de recibir VIDA al realizar ese DAR, esa es la gran recompensa y la mayor satisfacción.
Ya lo decía QUEVEDO, “tendrás muy hermosas manos, si dieras mucho con ellas”.
El generoso y el solidario se le refleja en su cara, la bondad y la felicidad. Es más feliz, más relajado y tiene la conciencia más sosegada. Se siente con gran cantidad de utilidad y una inmersa mayoría de reconciliación consigo mismo y no espera nada de nadie, ni reconocimientos ni colgarse medallas.
Tengo un gran ejemplo de ello, ella es la más grande, la que me parió, siempre la he visto ayudando y involucrando en cosas de las cuales otros reciben y perciben felicidad. Aún a sus 81 años sigue en esta linea y que a Dios le pido que la alargue la vida para seguir derrochando bondad y generosidad. Por cierto, la más grande a su edad tiene un rostro precioso y creo por algo será.
Y como conclusión, he de decir que DAR ES REGALAR VIDA, y por eso entre amigos/as siempre me despido con esta expresión: sé bueno/a, por ello me refiero en el fondo a ” larga vida”.
Y recordad: ” tengo las manos vacías, de tanto dar pero las manos son mías”.
Artículo publicado el 16 / febrero / 2015. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Sumaya Chahir
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