Viernes 07 de Diciembre del 2018

Manu Benítez.

La noche del dos de Diciembre varios lideres políticos nacionales y autonómicos se echaron las manos a la cabeza, el partido etiquetado desde sus inicios como la ultra derecha de España había logrado 12 escaños en un parlamento tomado desde décadas por la izquierda. Años degobiernos socialistas daban la confianza suficiente para hacer una campaña light, o eso pensaron los diseñadores de tal campaña electoral. Ganaron las elecciones pero se dejaron en las calles su propia identidad, no por ser socialista tienes adjudicado por derecho el voto de una sociedad declarada históricamente progresista

En medio de este derivo del PSOE todos dan por hecho de que los andaluces han abierto la puerta a la ultra derecha, que poca visión tienen, o que manera de querer confundir a la sociedad mas ridícula, VOX ha entrado a caballo con todo su séquito por la pésima y desastrosa gestión de los que ahora quieren lanzar una ofensiva contra la derecha, son ellos y solo ellos los que han abierto las puertas a que esta formación se haya hecho un hueco en el parlamento andaluz. Hay temas como la gestión de la emigración que pocos se atreven a comentar en publico, y mas si tienen cargos públicos pero ese silencio se aparta a la hora de votar, y es cuando vienen las sorpresas. Tampoco ayudó el ataque gratuito proveniente de políticos anti españoles que tachaban a los andaluces de vagos o adjetivos mas ofensivos, ofensas que no fueron contestadas por el gran Pedro Sánchez como se debiera, al contrario, les quiere primar por unos votos manchados de injurias e insultos hacia un país de manera reiterada, un país que es el nuestro, ESPAÑA.

Temblaron las paredes de las sedes del PSOE, las de la capital andaluza y la de España, se desataron los nervios y no tardaron en exigir las primeras dimisiones, llamadas calientes alimentando otra vez el duelo emprendido en su día por sanchistas y Susanistas, un duelo que se enfrio ante las cámaras de televisión pero no así en los despachos.

 400,000 andaluces no sehan convertido en dos meses en franquistas como se quiere presentar desde algunos medios de comunicación, simplemente están hartos de ser una sociedad de segunda dentro de España, se han cansado de escuchar promesas que nunca se cumplen por parte de la junta de andalucia, están asqueados de tener una de las tasas de desempleo mas altas del país, de que la juventud no tenga el mismo futuro que en otras comunidades como Cataluña o el país vasco, cabreados por ver que el presidente del país se jacta de ser un presidente solidario por dar carta blanca a recibir a todos los emigrantes que deseen venir a nuestro país pero que luego mira a otro lado cuando desde Andalucia le dicen que están desbordados con la llegada masiva de personas a las que se les ha prometido el sueño español.

Vox no entra en los hogares españoles por ideología franquista, entra porque su discurso toca algunos problemas que tienen muchas familias españolas, entra porque están cansados de que los partidos históricos estén destrozando el país por dentro, de que la honestidad política se haya liquidado hace tiempo, de que los problemas de los españoles se aparten a un lado por el capricho de una parte de la sociedad catalana o de que la justicia haya humillado a la sociedad española.

 Vox seguirá avanzando porque si lo único que se les ocurre a políticos televisivos como Pablo Iglesias es de sacar a la gente para combatir a la ultra derecha es que no han entendido nada, no conocen los problemas de la gente ni hacen por conocerlos.


Artículo publicado el 7 / diciembre / 2018. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Manu Benítez.
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