Domingo 25 de Noviembre del 2018

Paqui Martínez.

Me encanta mi trabajo, me permite disfrutar inténsamente mi pueblo, sus gentes y su cultura, soy testigo directo de sus grandes momentos, e intento implicarme en ellos y colaborar con aquellos que hacen grande nuestra sociedad, aportando lo mejor de sí mismos.

Como todas las actividades, la de comunicar, tiene su cara y su cruz, a veces eres testigo de actitudes deleznables, desgracias, actos soporíferos, horas de pie junto a un escenario, unas veces a la interperie, bajo la lluvia y viento, otras soportando un sol de justicia, siempre corriendo de aqui para allá, y no siempre es valorado.

Y en ese día a día se mezclan muchas cosas: admiración por el trabajo de otras personas, aprendizaje constante, cansancio y también satisfacción.

Comunicar, a través de ésta, mi columna personal también me permite expresar mis pensamientos, mi sentir, sacar muchas sensaciones que llevo dentro. En esa línea hoy necesito compartir la que, hasta el día de hoy, ha sido el momento más emotivo vivido en el desarrollo de mi trabajo.

Una mezcla de sentimientos, admiración, gratitud, alegría.

Admiración, por el trabajo que realizan los voluntarios de la ONG El Abc de Alhaurín de la Torre que prestan un servicio esencial a las familias mas desfavorecidas de nuestro municipio, unos voluntarios en cuyos corazones pesaba la imposibilidad de suplir las necesidades de las familias más allá de la alimentación, convencidos de que todo esfuerzo es poco para lograr la normalización de unas familias castigadas por las desigualdades sociales.

Gratitud, hacia el Cuerpo de Policía Nacional, perteneciente a la Comisaría de Marbella, que teniendo conocimiento de la dificultad de El Abc de llevar la ilusión de un juguete a los niños que atienden, decidieron que la campaña solidaria de recogida de juguetes que llevan a cabo todos los años se destinase a los niños de nuestro municipio.

Alegría en su máxima expresión, al ser testigo del momento de la entrega, cuando los agentes descubrían los juguetes que llenarán de ilusión a mas de doscientos cincuenta niños. Compartir esa mezcla de admiración, gratitud y alegría incontenible, lágrimas de emoción, de abrazos entre los  presentes entre exclamaciones: ¡esto es un milagro! ¡Diós provee siempre! es de esos momentos en que piensas que vivir en esta rara sociedad merece la pena.

Una vez realizado el reportaje, aún impresionada por el maravilloso momento vivido, cuando me dirijo a recoger mi coche un vecino de la calle me pregunta ¿qué ha pasado ahí que hay varios furgones de la Policía Nacional? mi primera respuesta fue “es el espíritu de la Navidad”.

Una vez en el coche me doy cuenta de que mi respuesta a ese curioso vecino no era la correcta, es EL ESPÍRITU DE AYUDAR, todo el año, la ONG El Abc con sus actividades benéficas periódicas y El Cuerpo Nacional de Policía, velando por nuestra seguridad, garantizando nuestros derechos y libertades constitucionales, como hemos visto hace poco en Cataluña, en las peores condiciones, en un clima de hostilidad. Pienso en las imágenes manipuladas del 1 de octubre, que han sido interesadamente, por parte los medios y redes sociales machacadas hasta la saciedad, y siento un inmenso desasosiego pensando que las imágenes que mi cámara ha recogido con el gesto solidario de estos agentes de Marbella no tendrán jamás la repercusión que han tenido aquellas otras.

Artículo publicado el 21 / diciembre / 2017. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Paqui Martínez.
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