Viernes 21 de Septiembre del 2018

Manu Benítez.

Se cumplen 20 años desde que tres cobardes pistoleros acabaron con la vida de un joven cuyo único delito para ellos era ser concejal de un partido político de ámbito nacional, era la victima ideal, un joven que no presentaba problema alguno para secuestrarlo en un territorio donde tenían cobertura suficiente para escapar, ideal para los asesinos del tiro en la nuca.

 

Aun nos hacemos la misma pregunta que hace 20 años, ¿que hizo que toda una sociedad oculta en el miedo se movilizara de repente? Mi teoría es que todos sucumbimos al efecto domino, toda la sociedad democrática de este país no sabia como y cuando reaccionar y basto que el pueblo de Ermua se movilizara para que una localidad tras otra de todo el territorio español se levantara durante esos días para exteriorizar la rabia contenida durante tantos años.

 

Miguel Ángel Blanco era un concejal desconocido hasta la fecha, nadie conocía sus inquietudes ni sus sueños, no le conocíamos personalmente pero aquellos días se convirtió en nuestro amigo, en nuestra familia y como tal, nos volcamos en su derecho a vivir, no es que fuese una victima especial, simplemente se convirtió en el representante de todas las victimas, en las calles se exigía su liberación y mas tarde la condena a tan vil asesinato pero en nuestros gritos, en nuestra ira, iba también la furia de todos los anteriormente asesinados.

 

Conmemorar este triste aniversario es necesario porque surgió el llamado espíritu de Ermua, el que nos hizo levantar a todos de los sillones para salir a la calle y no en silencio, sino a gritar con fuerza lo que teníamos guardado dentro de nuestras entrañas, hoy todavía hay colectivos que cuestionan y debaten sumarse a este aniversario, no hay definición alguna para definir a estas personas, durante muchos años el mundo de batasuna evitó la palabra condena argumentando memeces, hoy algunos políticos me los recuerdan, triste es también que en la localidad de Lasarte cuyo alcalde es del PSOE  evite también conmemorar este aniversario, abstenerse es decir no, pero allá ellos con sus conciencias.

 

Hoy ya no salimos a decir BASTA YA, pero no podemos olvidar a las victimas, a ninguna aunque algunos intenten convencernos de que recordar a Miguel Ángel Blanco es menospreciar al resto, yo a esas personas las digo que no entendieron lo que significo el espíritu de Ermua.

 

 

Artículo publicado el 14 / julio / 2017. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Manu Benítez.