Sábado 13 de Enero del 2018

Lola Gallego.

“La Ley Sobre Derecho de Autor, en su artículo 5, establece que el derecho moral del autor es perpetuo, inalienable, inembargable, irrenunciable e imprescriptible. Puede pensarse, por ejemplo, de lo que se denomina la figura del “negro” persona que por necesidad a cambio de una determinada paga crea obras que luego aparecen publicadas bajo la autoría de un tercero. En estos casos no existe el delito de plagio. No existe plagio en tanto y en cuanto no existe dolo”
– Si el autoplagio es un delito, que venga el diablo en persona y me castigue con el cielo eterno… ¡Que manda taco-jones la cosa y pinchitos morunos, si se tercia! Porque la menda está que arde, vamos, que no me subo por las paredes porque hay arañas ¡que si no! al verme, salía escopeteao Spiderman trepando con su red hacía donde pican los pollos, que ni su amigo Superman tiene los santos poderes de cogerlo al vuelo, uf, así de mosqueá estoy. YO toco mis textos cada vez que me sale del mismísimo, y la Ley de cada territorio me apare, claro.

“…el hecho de que lo que al Derecho de Autor le importa es la originalidad en la forma de expresión. De manera que un mismo tema puede ser tratado, por distintos autores, en infinidad de ocasiones sin que con ello pueda afirmarse que necesariamente existirá plagio.”
– Un poner. 50 Sombras de Grey, original novela erótica de la autora británica E.L.James y 50 Sombras de Luisi, del escritor Ángel Sanchidrían (se ignoran datos públicos de él, excepto fotos…) parodia erótica-festiva inspirado en la anterior, pero al más puro estilo Torrente, o sea, pajillero. O yo misma, si se tercia y escribo un relato de cómo asesina Anastasia a Cristian después del primer azote ¡que ya está bien de tanto machismo encubierto, coño! Pues bien, nadie plagia, plagio sería si en todos los textos se copiara y repitiera la misma pluma, la auténtica y original. Ya lo dijo Picasso: “Los buenos artistas copian, los grandes artistas roban”
“Lo que en todo caso importará es la originalidad con que sea tratado el tema, independientemente de que el tema al que se refiere la obra en cuestión haya sido tratado anteriormente, siempre que cada uno de los tratamientos haya observado una manera original de expresarse y de exponer.”

– ¿Qué es plagio…?
Dices mientras cargas mi pluma con tu tinta azul…
¿Qué es plagio…?
¿Y tú me lo preguntas…?
¡Plagio eres tú!
“Respecto de las facultades que constituyen el Derecho Moral del autor sobre su obra, el artículo 6bis, párrafo 1) del Convenio de Berna nos dice: Independientemente de los derecho patrimoniales del autor, e incluso después de la cesión de estos derechos, el autor conservará el derecho de reivindicar la paternidad de la obra y de oponerse a cualquier deformación, mutilación u otra modificación de la misma o a cualquier atentado a la misma que cause perjuicio a su honor o a su reputación”

– Pa mí que fue Benicio del Toro, no estoy segura, dijo algo así: “Hacer versiones es como salir con un viudo, hay que mostrar respeto hacía la difunta esposa, pero en algún momento habrá que follar…”

“Colombet dice: El creador, además del honor, espera sacar provecho de la explotación de la obra. Así se reconoce universalmente que el autor debe percibir una remuneración por la utilización de la creación”

– Ejmmmmmmmmmmmmm Tomen nota Sr. Directores. Al igual que esta que firma y comparte altruistamente con sus lectores, sin sacar provecho económico alguno de la tinta roja que sale de su afilada pluma, de la misma manera espera de ustedes reciprocidad a la hora de respetar y defender su honor. Capítulo cerrado, ea.

-Nota dentro de contexto: Admirado Bécquer, lo que he hecho con su excelente obra, eso sí es un delito, pa matarme, lo sé, pero Vázquez Montalbán lo hizo peor con la obra de Shakespeare, que no es capaz de defenderlo ni mi amigo juris-poeta Antonio Jeta Quesada.

Enlace de la bibliografía.
http://www.ventanalegal.com/revista_ventanalegal/plagio_ilicito.htm

Artículo publicado el 6 / febrero / 2015. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Lola Gallego
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