Manu Benítez.

Shaila cayo desplomada de la silla en la que trabajaba de aquel pequeño habitáculo, una pequeña habitación de apenas 10 metros cuadrados que no guardaba ni las mas mínimas condiciones dignas para trabajar, apenas tenia fuerzas para aguantar ni tan siquiera media jornada de trabajo y es que el malestar que estaba padeciendo desde hacia dos días la dejaron sin defensa alguna para poder resistir el fuerte ritmo de trabajo que allí se realizaba. Sin piedad por parte de los jefes y sin ningún tipo de compasión de nadie fue arrojada a la calle como un bicho despreciable al que no se le quiere.

Shaila tan solo tenia doce años aunque para esa edad ella tenia que actuar como una mujer madura, era hija de una familia pobre de la India y sus únicos ingresos eran los que traía una de las hijas fruto de los trabajos realizados durante doce horas en un siniestro lugar en donde se tejían prendas de vestir para grandes empresas internacionales. Para su familia era un privilegio que su hija pudiese trabajar en ese taller ya que al menos con lo que ganaba podían comer algo durante el largo día. Cuando la vieron acudir a casa antes de la hora habitual la recriminaron el llegar tan pronto sin caer en la cuenta en la cara de enferma que traía. Sus hermanos mayores también se atrevieron a gritarla y es que eso significaba no disponer de dinero para sus gastos. Tan solo su hermana pequeña la ayudo a sentarse en la silla,

¿que te pasa Shaila? Pregunto su hermana

-No te lo puedo contar, respondió Shaila, sus lagrimas brillaban en sus ojos y el dolor de su alma se podía palpar al mirarla.

Su madre la ofreció una taza de sopa y un poco de arroz y la animo a tumbarse para que descansara por esa noche

Al día siguiente volvió al taller de costura pero en su sitio ya estaba otra niña trabajado, al preguntar al jefe, este le contesto que no querían niñas enfermas porque eran menos productivas, así que la echaron una vez mas como el que arroja un vulgar objeto a la basura. Su alma se enmudeció y sola en la puerta del taller se quedo inmóvil sin saber como reaccionar, ella no tenia la culpa de su estado, ademas solo se ausento durante 4 horas, Shaila era aun pequeña para entender esos comportamientos, era tan solo una niña, y ya la exigían ser como una mujer llena de responsabilidades. Al final se decidió a caminar un poco y fue vagando por la ciudad como un fantasma que no ha encontrado el camino de regreso. Al llegar junto al río vio un grupo de turistas sacando fotos y se acerco para ver que les había despertado tanta curiosidad, era el crematorio que utilizaban para los fallecidos que estaba junto al río, realizaban la ceremonia de incinerar a las personas muertas acompañados de familiares que utilizaban pequeñas embarcaciones para estar junto a ellos, la mayoría de las embarcaciones estaban semi podridas por el paso del tiempo, Shaila no entendía porque sacaban fotos a la gente sin guardar el respeto que merecían los familiares.

Después de dos horas caminando sin rumbo deicidio dar la vuelta y encaminarse una vez mas al taller, le pediría a uno de sus jefes volver prometiéndole que ya no abandonaría mas el lugar de trabajo aunque estuviese enferma, su única esperanza es que después de haber sido violada por sus jefes estos la dejaran continuar allí. Aquella tarde fatídica la mandaron ir al almacén para empaquetar las prendas y una vez allí la forzaron tres hombres, eran sus jefes y aunque sabia que no era la primera, siempre mantuvo la esperanza de que a ella no la pasaría lo mismo. Shaila lo mantuvo en secreto sabiendo que no la iban a creer, y ademas era consciente de ello por lo que había escuchado a otras, que decían que lo mejor era callarse porque sino seria castigada. Ahora, un mes después se sentía en ocasiones mal, teniendo hasta vómitos, presentía que estaba embarazada y esto la angustiaba mucho sabiendo que las consecuencias para ella iban a ser muy nefastas.

Cuando se acerco al taller estaba en la puerta uno de esos hombres que la había violado, al mirarla noto como se reía mientras que ella empezó a notar esa sensación de querer vomitar, le pregunto si la dejaba entrar al almacén para estar un rato ya que se encontraba mareada y este le hizo un gesto con la cabeza de que podía entrar. Al pasar hacia el almacén se sentó en una silla colocándose una mano en la frente como señal de estar mal pero su jefe solo pensó en una cosa, violarla una vez mas, la cogió de la cintura y la levanto para quitarla la ropa, entonces Shaila cogiendo un ruter de la mesa le degüello el cuello como a las gallinas sin piedad alguna, su jefe callo al suelo desangrándose y ella de nuevo se sentó en la silla esperando a que alguien la explicara que había sucedido.

Mientras tanto las empleadas estaban cargando ya las ultimas cajas de prendas que iban a ser mandadas hacia Europa.

Los habitantes de los países mas pobres del mundo visten a las personas de los países llamados desarrollados, una paradoja que nos debía de hacer reflexionar, nos gusta la moda y que esta sea económica pero para ello las grandes industrias se nutren de la mano mas barata del mundo. Aquí luchamos por los derechos de los niños y los obligamos a ir a las escuelas pero no nos preocupamos de los niños que son explotados por multinacionales en otros países por el simple hecho de que estos niños sencillamente son pobres. No siempre las grandes fortunas se consiguen con las buenas artes, sino que detrás de esas fortunas se esconden maneras de lograr beneficios muy cuestionables.

La moda esta al alza porque hay una demanda generalizada por los países ricos y algunos quieren dar a entender que el proporcionar trabajo a estos niños les ayuda a mantenerse vivos y con dignidad, pero lo que están haciendo es buscar una mano de obra barata que no protesta ni por sus jornadas de trabajo ni por sus condiciones laborales.

Nos tendríamos que preguntar cual es el porcentaje de ropa que se compra en nuestro país y cuanto de ese porcentaje es producido en España, posiblemente nos llevaríamos una triste sorpresa y es que si se realizase en nuestros talleres de costura costaría mas caro pero también podríamos alegar que los empresarios podrían dejar de ganar tantos beneficios a cambio de generar puestos de trabajo. Esto si seria reconocible y meritorio y digno de mencionar en todos los medios de comunicación y no otras acciones que solo sirven para lavar la imagen o conciencia.

Hay dos tipos de gestiones de empresa muy diferenciales, el que reduce el coste de la mano de obra porque no llega a unos mínimos margenes de beneficio y el que busca mano de obra muy barata para que su beneficio sea muy alto a expensas de pagar una miseria a sus trabajadores, estos últimos son los que mas reconocimiento tienen y los que mayor expansión logran debido a sus grandes fortunas pero habría que ver como lo consiguen, claro esta, que también existen excepciones en donde el empresario logra altos beneficios y paga muy bien a sus empleados.

Artículo publicado el 28 / mayo / 2017. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Manu Benítez.