Manu Benítez.

Estaba disfrutando de un dia veraniego junto a mi familia cuando en un gesto típico en esta etapa que nos toca vivir cogí el móvil, y entonces es cuando me enteré de que algo muy grave había sucedido en la ciudad de Barcelona, obviamente compartí la noticia con mi gente, y todos accedimos a nuestros móviles para seguir tan tremenda noticia. En apenas dos horas todos los que estábamos en el pantano pasando el ida comentábamos lo que estaba sucediendo, en algunos familias se había introducido tan complejo debate,  escuchándose voces argumentando que la culpa era de los refugiados, de los políticos e incluso de las O.N.G.

 

Pronto se empezaron a ver en las redes sociales los primeros vídeos de la matanza, incluso antes de que se verificasen los datos, gente herida en las aceras, sangre y mucha confusión entre las personas que en ese momento paseaban por las ramblas de Barcelona, se podía palpar el pánico con tan solo ver las imagines, y todo ello en apenas horas después de tal tremendos episodios.

 

Al llegar a casa lo primero que hicimos fue poner la televisión para conocer la noticia con mas veracidad, nos daba igual que cadena conectar ya que lógicamente todas hablarían de lo mismo, todas las cadenas corrían contra reloj para ver quien daba antes cualquier noticia relevante, incluso en algunas ya estaba instalado el debate como si hubiese algo que debatir, personas expertas en terrorismo para ilustrarnos sobre todo aquello que esta relacionado con el proclamado estado islámico y debatiendo sobre un tema que no tendría que tener fisura alguna.

 

Mientras, en las redes sociales se lanzaban continuas noticias sin verificar, y que según de donde partiese la noticia se intentaba desacreditar a unos u a otros, lógico, en un estado en donde existen diversos cuerpos de seguridad es difícil mantener una linea de cordialidad, y mas cuando algunos cuerpos están al mando de gobiernos independentistas. Podíamos también leer con incredulidad como algunas fuentes apuntaban incluso a que por parte del ayuntamiento de la ciudad condal se desestimo el consejo de poner bulones en las ramblas para evitar este tipo de atentados.

 

Después de varios días del atentado quiero exponer lo que pienso sobre aspectos que me llamaron la atención mas allá de lo que ya se ha hablado en muchas tertulias.

 

Empiezo lanzando una reflexión al aire, me gustaría saber si los que grabaron con los móviles lo sucedido pensaron en aquellas familias o amigos que podían ver a sus familiares gravemente heridos sin saber ni tan siquiera lo que estaba sucediendo, si fue su primera reacción al atentado dando como prioridad a grabar en sus móviles lo que estaba aconteciendo a atender a las decenas de heridos que allí se encontraban. Lamento como persona que nos hayamos dejado caer en la tentación de grabar todo lo que acontece a nuestro alrededor sin caer en la cuenta de que estamos perdiendo lo mas importante, nuestra humanidad.

 

 

Los medios de comunicación han perdido la guerra de audiencia ya que de tan graves noticias han querido sacar provecho mediático, da igual quien haya tenido mas audiencia en sus informativos, lo grave es que por querer captar tele videntes se olvidaron de la ética periodística. Yo no quiero debates ni personas que tienen que pedir casi perdón por procesar supuesta mente la misma religión que los terroristas, no quiero morbos de la desgracias ni de hechos tan trágicos, no quiero mas culpables que los propios terroristas, y en todo caso tendremos que aprender de los errores cometidos para que no se vuelva a repetir.

 

No participo en foros que no saben respetar el dolor y que buscan simplemente carnaza humana para satisfacer su necesidad de hacer daño, no comparto noticias de gestos en donde todo se mira con lupa aunque no sienta simpatía por los afectados o afectadas. De este atentado hay que sacar muchas lecturas pero sacando el puñal en las redes no se soluciona nada.

 

En cuanto a la manifestación celebrada el sábado no hay mucho que añadir. Los independentistas se han retratado a ellos mismos dando cuenta de ello todas las cadenas televisivas del mundo. Los que silbaron y abuchearon al rey, y a varios políticos, entre ellos el presidente del estado no merecen respeto alguno ya que ellos mismos han perdido el derecho a tenerlo. Todo tuvo que ser planificado para que en la cabecera se les viese bien, y de eso les puedo asegurar que se mucho. Les interesaba que saliesen sus banderas independentistas y pancartas en contra del rey en primer plano para dar la imagen de que toda Cataluña piensa igual, lo que no saben es que aunque lo piensen los españoles no somos catetos, sino mas inteligentes que ellos.

 

Las ruedas de prensa realizadas por el gobierno catalán y su policía autonómica no me gustaron ya que ante tan graves hechos los gobernantes catalanes debieron tener mas delicadeza y hablar en el idioma que hablamos todos, y no parecer que estábamos en un país extranjero, aunque pensándolo bien quizás era lo que querían dar a entender a todos los presentes.

 

Barcelona, España, ha sufrido un nuevo atentado fanático y por eso espero que aprendamos todos de los errores que se hayan podido cometer para que esto no vuelva a suceder.

Artículo publicado el 28 / agosto / 2017. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Manu Benítez.