Lola Gallego.

Me da a mí, sólo por instinto femenino ¡que conste!, que esto de la “pedida de mano” entre Izquierda Unida y ese tal Podemos, no culmina en boda, por lo menos en mayo, menos por el rito de la “Iglesia” y muchísimo menos en mi pueblo, uf, menudo problema me quito de encima ¡no tenía nada que ponerme! Verán ustedes, no es que yo sea una experta, ni el mejor ejemplo para dar consejos ¡Dios me libre! Pero me da el pálpito, que así no funciona un futurible matrimonio casto y puro donde se medio asegure la felicidad, que no fidelidad…
Vamos a ver, alma de cántaro, ciudadano de a pie ¡que no te enteras de lo que va la misa! Retrocedamos en el tiempo de la España antigua y pongamos como ejemplo una pareja de novios, llámense Tania y Pablo (toda coincidencia es pura casualidad, o algo así dicen en las películas de ficción…) Él, un endiosao, pícaro y chulapo madrileño, o sea: un chulo-playa que coquetea con to lo que se menea, que brinca de cama en cama, pero eso sí, a la chita callando, vamos, un pica flor, como diríamos aquí en nuestra tierra, Andalucía. Mientras ella, su novia, lo espera, paciente, casi impoluta, con un pasado cuasi decente, digno de cualquier pretendiente, que tener, los tiene y ahí lo dejo… pero, que la merezca y respete: NINGUNO. Sólo espero que se valore, que me estoy viendo venir, con tantas hormonas saltarinas y tanta primavera suelta, taaaaaaaanta apertura y horizontalidad lo único que va a conseguir es, que con el calentón del momento, se le vea el tanga y la deje con el mismísimo chichi al aire si mal elige a un bala perdía… ¡coño! Y si la deja preñá, mejor ni te cuento…
Y digo yo, igual le conviene mejor quedarse soltera, casta y pura, aunque sólo sea para vestir santos, pero, eso sí, tejidas con banderas republicanas, eh, ¡que no me entere yo de lo contrario! Que me voy con una rosa roja llena de espinas en el pico, a volar entre gaviotas azules, así me sangre a borbotones la boca y me destroce las rebeldes plumas en el intento, ¡que conste en acta! ea.

Artículo publicado el 24 / enero / 2015. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Lola Gallego
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