Paqui Martínez.

Hace justo una semana me asomaba a esta ventanita con la historia de una mujer. Era entonces mi particular homenaje a una mujer en su día internacional lo que me animaba a escribir, hoy escribo por aburrimiento.
Pero no nos dejemos engañar, no me sobra el tiempo precisamente; vivir apasionadamente tu vida con la conciencia clara de que cualquiera de estos días puede ser el último, no te deja mucho margen al aburrimiento.
Pero es cierto que todos los años aburre la misma coletilla, detrás del “Día Internacional de la Mujer” surge la misma pregunta ¿y los hombres por qué no tenemos día, esta es la igualdad que defendeis?, este año estoy tan aburrida que he decidido apuntarme al planteamiento y desde estas líneas animo a todos los hombres de bien a crear ese día reivindicativo, que se partan el pecho como llevamos años haciendo nosotras por una sociedad más igualitaria, y que salgan a la calle a reclamar que les equiparen el sueldo con nosotras que cobramos un 23 por ciento menos, según cifras oficiales, y por supuesto deben reclamar su papel en la familia, no pueden consentir que todavía en las puertas de los colegios, parques y consultas de pediatría sean las mujeres las que mayoritariamente esten atendiendo a las hijos, o que el porcentaje de cuidadoras de familiares dependientes sea aplastantemente alto respecto al hombre, no señor, eso no es igualdad. Y para canalizar tanta indignación masculina por equipararse a la mujer, ese día se puede organizar una maratón de plancha, o una yinkana-circuito con actividades en el colegio, trabajo, supermercado, cocina, médico, farmacia, entre otras obligaciones, con premio al que llegue a la noche “sin jaqueca”.
Y es que lejos del tono irónico de mi supuesto aburrimiento, en estos días una asociación de Mujeres de nuestro municipio, AMAT en su renovación de Junta Directiva ha incorporado por primera vez y como Secretario a un hombre; por fin parece que encontramos el camino de la lógica, no puede haber igualdad si no se implican todos, hombres y mujeres. Una gran noticia que de generalizarse a toda la sociedad se materializaría en la eliminación de la necesidad de dedicar un día a reivindicar igualdad  para uno de los dos sexos, y quién sabe si las denominadas asociaciones “de mujeres” pasan a ser asociaciones por la igualdad con paridad de sexos entre sus miembros.
Una vez más la sociedad civil, una asociación, va por delante y le muestra el camino a nuestros gobernantes, cuyas políticas de igualdad siguen permitiendo que la mitad de la población sufra desigualdades laborales, económicas y sociales.

Artículo publicado el 15 / marzo / 2015. En la categoría: ColaboradoresEn la categoría: Paqui Martínez.