Domingo 14 de Enero del 2018

Oficina de prensa municipal.

Ayer tuvo lugar en la Biblioteca Pública Municipal un nuevo encuentro con el autor, en este caso, totalmente novedoso y original, al tener como protagonista al creador del blog ‘Mi perro que no tengo’.

La concejala de Cultura, Isabel Durán, presente en el acto, dio la bienvenida al escritor y valoró el hecho de haber incorporado las tendencias literarias actuales, fruto de la eclosión de las redes sociales y la proliferación de blogs, foros virtuales y webs específicas. A su juicio, lo más llamativo de un blog es que ”no se escriben para gustar o vender ejemplares, sino que son una serie de sentimientos que el autor quiere transmitir y es algo más puro”.

Torres, de profesión intérprete de ópera, explicó sus inquietudes artísticas y aprovechó para agradecer la asistencia de público a este tipo de eventos culturales. Mencionó los inicios de ‘Mi perro que no tengo’, subrayando que al haber sido siempre tan tímido, escribir suponía para él una liberación, una manera de comunicarse con los demás. Más adelante habló de su camino en el mundo artístico, de cómo al principio perdió el ánimo y el interés por publicar y lo enfocó de otra manera. Escribía poemas para sus alumnos, unos niños pequeños que suponía un grupo muy reducido pero divertido.

El boom de las redes sociales fue el germen definitivo de su blog, ya que comenzó a escribir en Facebook, un amigo le mostró el mundo de los blogs y le animó a abrirse uno. Su idea era la de escribir de forma directa y breve, impulsiva e incluso sin correcciones, y también no ser políticamente correcto, ya que, según considera, es el único espacio donde podía sentirse libre. Las temáticas más tratadas son la amistad y el amor.

El título del blog tiene su significado. Al perro lo definen su buen olfato y buen oído. Es instintivo y leal, lo que convierte a este animal en un símbolo atractivo para él, sobre todo, porque no reconoce ninguno de ellos en sí mismo.

En sus entradas, el emisor es el perro, tras el que él, confesándose cobarde, se esconde. Y el receptor es la conciencia, en algunas ocasiones la suya propia. Estas publicaciones son los ladridos, ya que son cortos, espontáneos y pueden demostrar pena, dolor o alegría.

El autor terminó su intervención leyendo algunas de las entradas del blog e invitó a los asistentes a recitarlos en voz alta porque tenía interés en oír el tono en el que la gente que no era él lee sus escritos y los interpreta.

Artículo publicado el 5 / marzo / 2015. En la categoría: CulturaEn la categoría: Información MunicipalEn la categoría: Servicio Público