Manu Benítez.

Los independentistas catalanes han mostrado al mundo su seña de identidad, una vez mas, y mientras que el barca siga llegando a la final de la copa del rey veremos como su hinchada independentista es irrespetuosa y mal educada con el resto de España, ademas de otros calificativos que podríamos añadir a esta lista negra.

 

Nuevamente se inició otro debate sobre la pitada al himno y es que se esta convirtiendo en una constante cada vez que acude este club a la final de copa, pero no solo hay que señalar a esta hinchada, ya que se equivocan aquellos que lo defienden como una modalidad de libertad de expresión porque eso no es así, se confunden al pensar que el espectador tiene derecho a manifestar su opinión de la manera que quiera dado que existe otro derecho que es in-negociable, EL RESPETO HACIA EL RESTO DE PERSONAS,  nadie esta obligado a aplaudir el himno nacional, pero si el de respetarlo como se hace en este tipo de eventos y en todos los países del mundo, porque solo los “zopencos” lo hacen, hay una maxima en las leyes de convivencia, “NO HAGAS NADA QUE A TI NO TE GUSTARIA QUE TE HICIESEN”

 

Estos sujetos que abuchean el himno y que se las dan de independentistas son los mismos que no protestaron por aprovecharse de las concesiones del gobierno de España para aventajar y diferenciarse del resto de comunidades de España, durante décadas no abrieron la boca hasta que al pintarlas mal creyeron a su ex presidente Artur mas al manifestar que España robaba a Cataluña, son los mismos que se irritan cuando les hablas en castellano cuando estas en su comunidad o cuando se ríen del acento de los andaluces atreviéndose también a llamarles vagos aunque luego acudan a esta comunidad para comerse el pescadito frito en la compañía de esa misma gente a la que en su tierra critican

 

El debate de la pitada al himno se hubiese acabado si todos actuásemos con objetividad desaprobando este tipo de actuaciones en cualquier campo de fútbol, porque mientras haya personas publicas o anónimas que defienda esta mal llamada libertad de expresión seguiremos viendo esta incuestionable falta de respeto hacia los edemas. Esto se puede aplicar a cualquier otro tipo de situación en la vida en la que prevalece el derecho de expresión ante el respeto, y poco a poco se ira diluyendo de nuestra vida cotidiana este derecho que fue vital para la buena convivencia de muchas generaciones.

 

 

 

 

 

 

Artículo publicado el 4 / junio / 2017. En la categoría: Información MunicipalEn la categoría: Servicio Público